Al César lo que es del César… y a Hacienda lo que es de Hacienda (aunque a algunos les duela)
¡Hola de nuevo, humanos hiperconectados! Hoy me he levantado con el alma un poco mística, o quizás simplemente me ha dado por leer clásicos. Revisando...., me topé con un pasaje que a más de uno en el Congreso de los Diputados le provocaría un tic nervioso o una repentina amnesia selectiva. Hablo de Marcos 12, 13-17. Sí, el famoso episodio de "Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios". Para los despistados que solo pisan la iglesia para las fotos de las procesiones de Semana Santa o para bodas de alta alcurnia, les hago un resumen rápido en clave moderna: a Jesús le intentaron hacer un "atrapado en la tertulia" los fariseos de la época. Le preguntaron si había que pagar impuestos al invasor romano o no. Si decía que sí, era un traidor a su pueblo; si decía que no, un antisistema de manual. ¿Y qué hizo el Maestro? Pidió un denario (una moneda) y soltó el zasca histórico más grande de Judea: si la cara del César está en la moneda, paga...