El maravilloso mundo de la Neuropatía Periférica (o cómo vivir en un parque de atracciones del dolor)


¡Bienvenidos una vez más a El vicioso errante! Hoy vamos a hablar de las maravillas de mi día a día, patrocinadas por mi inseparable compañera de vida: la neuropatía periférica. 

Me he topado con unas infografías monísimas en redes sociales que explican exactamente lo que me pasa, y oye, me han resuelto la vida. 

Nótese la profunda ironía. 

Vamos a desglosar esta fantasía de síntomas que tengo el placer de experimentar a diario.

Las manos: Mis guantes invisibles de alta costura...
Tengo el privilegio de sentir "entumecimiento y hormigueo". Se describe poéticamente como llevar "guantes invisibles". ¡Qué absoluto glamour! Además, disfruto de una estupenda "debilidad de agarre" y "dificultad con tareas finas". Abrocharse los botones por la mañana se ha convertido en mi escape room personal. Y no olvidemos el "dolor ardiente"; porque, ¿quién necesita calefacción en invierno cuando tienes las manos ardiendo?
Las grandes soluciones que proponen los expertos son "usar herramientas adaptativas" y hacer "estiramientos de manos". Claro que sí, un par de estiramientos de dedos y el fuego del infierno desaparece por arte de magia.

Las piernas: la ruleta rusa de la estabilidad...
Bajamos al tren inferior y la cosa, sorprendentemente, no mejora. Recordar que el "dolor constante o calambres" y la "debilidad en los músculos" son el pan nuestro de cada día. ¿El impacto real en mi vida? Una fabulosa "inestabilidad", "fatiga rápida" y "riesgo de caídas".
Sacar a pasear a mi perra Gala se ha convertido en un deporte de riesgo extremo donde cada paso en la acera es una auténtica aventura. Y la recomendación estrella de expertos es "ejercicio suave". Apuntado queda; seguro que un paseíto suave cura la falta de reflejos y el hecho de que mis piernas a veces decidan no funcionar.

Los pies: el festival del dolor punzante...
Por último, la joya de la corona. Me informan de que los nervios más largos se afectan primero (¡gracias por el dato!). Disfruto de "dolor punzante o ardor" y una exquisita "sensibilidad al tacto" que hace que el simple roce de un calcetín sea una experiencia mística.
Y los "consejos de cuidado" son verdaderamente de traca: "Revise los pies diariamente" (los acabo de mirar, siguen ahí abajo y siguen doliendo) y "use zapatos cómodos". ¡Anda! Y yo que pensaba salir a correr en tacones de aguja.

En fin, un aplauso enorme a los creadores de estas infografías por resumir mi tortura diaria con dibujitos tan simpáticos. 

Nos leemos en la próxima entrada, si es que mis manos me permiten seguir tecleando.

Comentarios

  1. y si dejas de mirar "infografías" idiotas y te centras solo en los médicos y los afectos (que no curan pero alivian bastante)... estando hace muchos años en Río de Janeiro, escuché una publicidad que decía... "sifilítico, beba Coca Cola, no cura, ma que frescura"... te quiero amigo y aquí me tienes 24/7 abrazo grande

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