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Mostrando entradas de noviembre, 2026

Hacer huelga te cuesta un día de nómina; tragar con la derecha sale infinitamente más caro

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Cada vez que la clase trabajadora convoca un parón para recordar quién sostiene de verdad el engranaje productivo, en las sedes de Génova y Bambú se activan las alarmas como si hubieran anunciado la expropiación forzosa de los chalecos acolchados.  Para el Partido Popular y Vox, quien secunda una huelga no es un ciudadano ejerciendo un derecho constitucional básico, sino un sospechoso habitual empeñado en arruinar la patria entre cafés y pancartas.  Resulta cómico ver a los adalides de la pulserita rojigualda rasgarse las vestiduras: Vox finge preocuparse por el currante mientras vota en bloque contra cualquier subida del salario mínimo y fantasea con penalizar la protesta laboral, mientras el PP repite el mantra de que el mercado se autorregula solo, preferiblemente recortando servicios públicos y abaratando despidos. Frente a esa campaña de histeria y desinformación patronal, conviene tener a mano un breve manual pedagógico con lo que la ley dice y lo que los ada...

1916: Cuando los pactos en la UGT se hacían con un par de... ideales (y sin encuestas de Instagram)

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Queridos nativos digitales del drama: hoy vengo a arruinarles el café matutino recordándoles que hubo un tiempo en que la política no consistía en lanzar indirectas por TikTok o pelearse por el color de un logo.  Bienvenidos a 1916. Madrid. El XII Congreso de la UGT. Imaginen el panorama. No había fibra óptica, pero las ideas volaban más rápido que tus ganas de cerrar sesión el viernes. En ese congreso se aprobó algo que hoy nos parecería ciencia ficción de la dura: el pacto con la CNT. Un crossover mejor que el de Marvel... Sí, amigos. Socialistas y anarquistas dándose la mano. ¿Se imaginan hoy a dos partidos de izquierda poniéndose de acuerdo en algo que no sea la hora del almuerzo? En 1916, decidieron que, pese a sus "pequeñas" diferencias (unos querían asaltar el cielo y otros reformarlo con permiso del arquitecto), tenían un enemigo común: una carestía de vida que hacía que comprar pan fuera deporte de riesgo. ¿Por qué 1916 nos da mil vueltas?... Para que se ...

¿Que por qué huelga? Manual básico para iluminados que viven en Narnia

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¡Hola, queridas lectoras y lectores de este humilde rincón cibernético!  Hoy nos levantamos con esa duda existencial que solo cruza la mente de quienes tienen la cuenta corriente boyante y el frigorífico lleno: ¿Pero qué razones hay para la huelga?   Claro, si nos ponemos estrictos y miramos la maravillosa imagen que circula por ahí (patrocinada por UGT), resulta que hay cuatro detallitos sin importancia que a algunos se les escapan entre caña y caña en el palco del Bernabéu.  Vamos a hacer un ejercicio didáctico, con plastilina y mucha ironía, para explicar lo incomprensible.   Los "pequeños" caprichos de la clase trabajadora... Pongámonos serios por un momento. Según nos enseñan los genios de la bancada de la derecha y la ultraderecha (sí, esos entrañables amigos del PP y Vox que siempre miran por el "bien común"... de los fondos buitre), quejarse es un deporte de riesgo.  Pero repasemos qué es lo que nos indigna tanto a los malcriados de...

No, señoros, su miedo a la huelga general no es un "servicio esencial"

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Hoy vamos a desentrañar uno de los grandes misterios que surgen cada vez que se convoca una movilización laboral: ¿qué pasa exactamente si hay servicios mínimos?.  Parece que para ciertos sectores políticos y empresariales muy vocales en su rechazo a los paros, este concepto es una especie de comodín diseñado para que la maquinaria siga funcionando como si nadie estuviera protestando.   Vamos a ponernos didácticos, porque la amnesia selectiva en las altas esferas suele ser preocupante.  Los servicios mínimos no son una excusa para que las empresas sigan produciendo a pleno rendimiento; únicamente pueden establecerse cuando la huelga afecta a servicios que son verdaderamente esenciales para la comunidad.  Y por si hay dudas en los despachos: el hecho de que un servicio sea esencial no significa en absoluto que toda la plantilla tenga que ir a trabajar.   Si resulta que la ruleta rusa te ha señalado a ti y eres una de las personas designadas ...

Guía didáctica para el 11N: Cómo explicarle a la derecha que comer y tener techo no son vicios burgueses

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​Parece que necesitamos una pizarra y tizas de colores para volver a explicar lo elemental: trabajar debería servir para vivir, no para transferir el 70% de la nómina a la cuenta corriente de un rentista el día uno de cada mes.  Pero como el próximo 11 de noviembre hay convocada una Huelga General con el foco puesto en la vivienda y los salarios, ya han empezado a desfilar por las tertulias los sospechosos habituales a recordarnos que quejarse es de vagos y que parar el país es casi terrorismo económico. ​Conviene hacer un ejercicio de pedagogía básica con un toque de realismo para desmontar el sainete que montan el Partido Popular y Vox cada vez que la clase trabajadora decide que ya basta de poner la otra mejilla. ​Lección 1: Matemáticas de primero de primaria (para portavoces del PP) ​El dogma oficial de Génova es fascinante: «el mercado se autorregula solo» y «limitar los alquileres es comunismo soviético». Su receta infalible para abaratar la vivienda consiste ...

Guía para el trabajador dócil (o cómo no dejar que te la cuelen el día de la huelga)

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Parece ser que ejercer un derecho constitucional le rompe el corazón a más de uno en este país.  Si sintonizas el discurso habitual del Partido Popular o te asomas a los aspavientos de Vox, secundar una huelga general no es una herramienta legítima de la clase trabajadora: es poco menos que un acto de alta traición contra la economía nacional, perpetrado por «vagos» que se niegan a remar por la patria.  Porque ya sabemos que, en el catecismo de la derecha de corbata fina y la ultraderecha de banderita en la muñeca, el trabajador modelo no protesta: agradece las horas extras sin pagar, sonríe ante la precariedad y considera que quejarse es de malos españoles. Sin embargo, frente a los sermones patronales y los inventos pseudoclasistas de Vox —esos que fingen defender a los obreros mientras en el Congreso votan sistemáticamente contra la subida del salario mínimo o la regulación de convenios colectivos—, conviene recordar un pequeño detalle: el Derecho Laboral sigue ...

La herencia silenciosa en las vías: cómo el apagón inversor del Partido Popular lastró el ferrocarril español ante la liberalización

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Cada vez que una incidencia técnica detiene un tren o satura una estación en España, el Partido Popular despliega una estrategia de amnesia selectiva diseñada para presentar el deterioro ferroviario como un fenómeno espontáneo de los últimos años.  Sin embargo, las infraestructuras críticas no colapsan de un día para otro; sufren el desgaste acumulado de las decisiones presupuestarias de toda una década.  Al examinar las dos grandes fronteras legales de nuestro sistema —el 1 de enero de 2005, cuando la Ley del Sector Ferroviario de 2003 segregó la antigua operadora y abrió las mercancías, y el 14 de diciembre de 2020, fecha de apertura efectiva a la competencia en viajeros—, los datos oficiales revelan una verdad incómoda para la derecha española: la fragilidad actual de la red tiene su origen directo en la devastación inversora ejecutada por los gobiernos de Mariano Rajoy. El espejismo del hormigón y la tijera conservadora... Para dimensionar la magnitud del recor...

¡Premio Nobel de Ilusionismo para la Derecha Española! 🎩✨

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Hay que reconocerlo, queridos lectores. A veces nos ponemos muy intensos criticando a la clase política, pero hay que saber rendirse ante la evidencia: la derecha española ha logrado lo que ni el mismísimo David Copperfield habría conseguido en sus mejores años de gloria. Han ideado un truco de magia mental tan colosal que ya debería estar en los libros de texto de la Sorbona. El prodigio consiste en convencer a Paco, un currante que se levanta a las seis de la mañana y sobrevive con un sueldo de 1.200 euros al mes, de que su auténtica y mortal amenaza existencial es Mohamed, un migrante que malvive intentando cobrar una ayuda de 400 euros. ¡Una obra maestra de la ingeniería social! Paco, que no puede encender la calefacción sin sufrir un microinfarto al mirar la factura de la luz, está convencido de que el colapso del estado del bienestar se debe íntegramente a esos 400 euros.  No a la inflación, ni a los márgenes obscenos de las eléctricas, ni a los alquileres que cue...

Guía para sobrevivir al libre mercado (o por qué el 11N no es un capricho)

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Parece que pedir llegar a fin de mes sin recurrir al ayuno intermitente involuntario y tener un techo que no cueste el 80 % del sueldo vuelve a ser motivo de escándalo para ciertos sectores.  La convocatoria de huelga general para este 11N plantea dos demandas básicas: salarios dignos y vivienda asequible.  Sin embargo, si uno escucha los discursos habituales del Partido Popular o de Vox, da la impresión de que protestar por no vivir asfixiado económicamente equivale a dinamitar los cimientos mismos de la civilización occidental.   Lección 1: Las leyes laborales no nacen de la caridad empresarial... Existe una fantasía muy extendida en la bancada de la derecha según la cual los derechos laborales caen del cielo o surgen de la infinita generosidad de los consejos de administración.  Vox suele envolverse en banderas mientras defiende desregulaciones que dejarían al trabajador desamparado, y el PP recurre al clásico mantra de que cualquier regulación o ...

Yo acuso

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Acuso a todos los medios de comunicación. Los señalo de frente, desde el abismo donde ya no quedan filtros ni diplomacias posibles, por su absoluta falta de humanidad, de profesionalidad y de ética.  Los acuso de haber convertido la tragedia ajena en carnaza de parrilla televisiva, olvidando que el dolor no es un espectáculo ni el sufrimiento una cuota de pantalla. Cuando sabes que tu sangre iba en el vagón 7 de ese maldito tren de Urda, el tiempo deja de medirse en horas y pasa a medirse en punzadas.  Durante cuatro días interminables, mientras el silencio oficial pesa como una losa y nadie es capaz de decirme dónde está mi hija, todas las televisiones repiten en bucle, hora tras hora, tertulia tras tertulia, que ese mismo vagón es el que peor parte se ha llevado. Me pregunto qué ética, qué profesionalidad y qué humanismo sostienen esa forma de informar.  Porque a mí, como padre, escuchar esa sentencia repetida hasta la saciedad mientras sigo buscándola a cie...