Todos iguales? Qué pereza de concepto
Resulta que, según los manuales de autoayuda y esa gente que sonríe demasiado los lunes por la mañana, nadie es mejor que nadie.
Sí, ya sé, es un shock. Al parecer, todos descendemos del mismo origen, o eso dicen los libros de biología para no herir susceptibilidades.
La premisa es sencilla: más allá de que unos tengan un jet privado y otros decidan si comer hoy o pagar la luz, compartimos una "humanidad común". Qué poético, ¿verdad? Según esta lógica, si ignoramos esas pequeñas minucias superficiales —como, no sé, la cuenta bancaria, el poder o el hecho de que algunos actúan como villanos de película de bajo presupuesto—, todos somos esencialmente iguales.
El arte de la empatía (y por qué probablemente te vas a saltar este paso)...
Los expertos dicen que si aceptamos esta igualdad fundamental, mágicamente empezaremos a sentir empatía, respeto y unidad. Dicen que al reconocer que todos somos lo mismo, superaremos los prejuicios y empezaremos a ver la diversidad como una "fuente de riqueza".
Claro, porque es mucho más fácil ver a alguien que no soportas y pensar: "Oh, mira, es un ser humano valioso que simplemente aporta una diversidad enriquecedora a mi existencia", en lugar de lo que realmente estás pensando, que es más bien: "¿De dónde habrá salido este personaje?".
¿El consejo de la semana?...
Trata a cada persona con dignidad: Sí, incluso a ese que te corta el paso en el tráfico y luego te mira como si fueras tú quien ha cometido un crimen de lesa humanidad.
Busca lo que te une: En lugar de centrarte en lo que te separa —como la inteligencia, el sentido común o la capacidad de no hacer el ridículo—, intenta buscar ese punto de conexión. Quizás ambos respiran oxígeno. Eso es un buen comienzo.
Dicen que si adoptas esta actitud, "transformarás tus relaciones y tu visión del mundo". Y probablemente tengan razón: verás el mundo con mucha más paciencia, o al menos, con el cinismo suficiente para sobrellevarlo sin perder la cabeza.
Así que ahí lo tienen.
Todos somos iguales.
Ahora, por favor, intenten no demostrar lo contrario en lo que queda de día.
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