Desde el jergón': Un libro ideal para recordar que ya no aguantas dos cervezas seguidas

¡Vaya, hombre! Lo que nos faltaba. 

Otra biografía o ensayo musical de esos que te hacen darte cuenta de que tu juventud se fue por el sumidero mientras tú pensabas que escuchar música en bucle te hacía "alternativo".

Hoy vengo a hablar de "Desde el jergón", la joyita perpetrada por el mismísimo Josele Santiago (sí, el de Los Enemigos, el que lleva poniéndole banda sonora a nuestras peores decisiones desde los años 80) y editada por Contra, esa editorial empeñada en que nos gastemos el dinero en papel en vez de en terapia.

Aquí os dejo mi humilde opinión, por si a alguien le interesa (espero que sí, que para algo pago el dominio del blog).

1. El título ya te avisa de que no vas a encontrar autoayuda
Si esperabas un libro de "5 pasos para alcanzar el éxito y vibrar alto", vas listo. Desde el jergón. Un jergón, para los de la generación TikTok, es básicamente un colchón de paja de los de antes, incómodo a rabiar y que huele a humedad. Vamos, toda una declaración de intenciones. Josele no te va a vender humo; te va a vender el frío de la furgoneta a las cuatro de la mañana tras un concierto en un pueblo del que prefiere no acordarse.

2. Un retrato sin filtros (de los de verdad)
En una época donde todo el mundo suaviza su pasado en Instagram para parecer seres de luz, da gusto leer a alguien que se baja al barro con estilo. El libro es como sentarse con ese tío tuyo que ha vivido tres vidas más que tú, tiene un humor más negro que el café sin azúcar y no tiene ningún interés en caerte bien. Y precisamente por eso, te encanta.
Lo mejor: La prosa. Josele escribe como compone: afilado, directo al estómago y sin usar una sola palabra de más. Nada de postureo literario.
Lo peor: Que te entran unas ganas terribles de volver a fumar, de pedirte un carajillo y de quemar tus camisas de lino.

3. ¿Para quién es esto?
Si eres de los que piensa que la historia del rock español empezó con las playlist de "Indie Ibérico" de Spotify, te va a estallar la cabeza. Esto es arqueología musical, sudor, humo, furgonetas que se caen a trozos y una honestidad brutal que hoy en día es casi ilegal.

Veredicto final: > Compradlo. Leedlo. Sufrid un poco con él. 

Al menos, cuando terminéis, tendréis la maravillosa sensación de que vuestra anodina vida de oficina no está tan mal... o, peor aún, os entrará una nostalgia terrible de los tiempos en los que el rock todavía mordía. 

Un acierto absoluto de la editorial Contra, malditos sean.

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