Kawah Ijen: El spa que tu suegra se merece

¿Cansado de los aburridos volcanes que solo escupen roca fundida y ceniza? ¡Qué bostezo! Por suerte para los buscadores de Instagram más desesperados, el Kawah Ijen ha decidido que el rojo está pasado de moda y se ha pasado al azul neón. Porque, aceptémoslo, si vas a morir asfixiado por vapores tóxicos, lo mínimo es que el escenario combine con tus ojos.

El texto nos explica con una ternura casi infantil que este "brillo azulado" no es lava mágica de una película de James Cameron, sino simplemente gases sulfúricos ardiendo a más de 360°C.

Básicamente, es una estufa de gas gigante y malhumorada. Pero claro, hay que ir de noche, porque a la luz del día el volcán vuelve a ser un río de lava rojo y común. ¡Qué falta de compromiso con la estética, Kawah Ijen! Un poco de esfuerzo y podrías ser azul las 24 horas.

Pero lo mejor no es el fuego, es el agua. El folleto nos vende un lago color turquesa "llamativo". ¿El secreto de su belleza? Una mezcla artesanal de ácido sulfúrico y ácido clorhídrico.
Pros: Es un color divino para una postal.
Contras: Es "muy tóxica y hasta mortal".

Detalles menores, supongo. Es el lugar ideal para esos influencers que dicen que "la belleza duele". En este caso, la belleza te disuelve los pulmones y el equipo fotográfico, pero ¡imagina los likes!

Indonesia tiene 143 volcanes activos, pero solo este te ofrece la oportunidad de experimentar un infierno con paleta de colores de algodón de azúcar. Si buscas unas vacaciones donde el aire te queme por dentro y el agua sea literalmente veneno, deja de buscar. El Kawah Ijen te espera.

Nota: No olvides llevar malvaviscos. Bueno, mejor no. Probablemente sepan a batería de coche usada.

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