Hernán Cortés con cañas: El delirio imperial de Ayuso en México
¡Hola a todos!
Hoy toca hablar de alta diplomacia internacional, o mejor dicho, del último espectáculo bochornoso que nos ha regalado la derecha de nuestro país.
Resulta que Isabel Díaz Ayuso ha hecho las maletas y se ha ido a México. Pero claro, en lugar de ir a tender puentes, estrechar lazos o, qué sé yo, probar unos buenos tacos, ha decidido que era el momento perfecto para disfrazarse de conquistadora (eso sí, con la pulserita de España bien apretada) y darnos unas lecciones de "nostalgia imperialista" que no le interesan a nadie.
Como bien ha denunciado mi UGT en un comunicado reciente con el que coincido al cien por cien, lo de la presidenta de la Comunidad de Madrid es de traca. Se ha plantado en un país soberano para soltar su habitual repertorio de supremacismo histórico, desprecio institucional y referencias ridículas al colonialismo. Supongo que desde el PP y Vox piensan que en pleno siglo XXI lo que más necesita el mundo es que vayamos por ahí perdonando vidas y recordando lo fantásticos que éramos hace 500 años. ¡Toma ya, diplomacia de altura!
UGT lo ha clavado en su diagnóstico: esto no es más que una provocación política de manual. Ayuso no representa, ni de lejos, el sentir de la sociedad española. Pero claro, a ella y a sus colegas del club reaccionario internacional (hola, trumpistas del MAGA; qué tal, Javier Milei) les escuece muchísimo que en México haya un gobierno progresista, con la presidenta Claudia Sheinbaum al frente, que tiene bastante más éxito que ellos.
Les molesta un gobierno que defiende la soberanía y los derechos sociales en lugar de dedicarse a privatizar hasta el aire que respiran.
Porque, seamos sinceros, ¿qué pretenden con esta estrategia de confrontación cultural y revisionismo histórico de baratillo?
Pues echar una cortina de humo tamaño industrial. PP y Vox necesitan alimentar constantemente estas absurdas "guerras culturales" para que no hablemos de su modelo económico real: desmantelar los servicios públicos, regalarle rebajas fiscales a las grandes fortunas y precarizar aún más a la clase trabajadora.
Es muchísimo más fácil gritar "¡Viva la Hispanidad!" en un atril que explicar por qué la sanidad pública madrileña está tiritando.
La verdadera historia compartida entre España y México no es la del colonialismo rancio que aplauden en la bancada de la ultraderecha. La historia que de verdad nos enorgullece es la del exilio republicano español, acogido con los brazos abiertos y enorme generosidad por el pueblo mexicano cuando huíamos de la dictadura franquista.
Esa es la memoria de solidaridad, fraternidad y respeto mutuo que reivindica la UGT, y a la que yo me sumo sin dudarlo.
Así que, desde este humilde rincón, todo mi apoyo a la presidenta Sheinbaum frente a los intentos de la derecha española de denigrar a su país y a su gobierno.
Y a Ayuso, al PP y a los palmeros de Vox, un pequeño consejo: si tanto añoran el siglo XVI y las conquistas imperiales, igual deberían empezar a viajar en galeón.
Nos ahorrarían a los demás bastantes bochornos diplomáticos y, de paso, tardarían más en volver.
¿Qué opináis vosotros de esta última "embajada" madrileña?
¡Os leo en los comentarios!
Comentarios
Publicar un comentario