¡Paren las rotativas!: el secreto para no estar gordo era comer bien

Resulta que he estado viviendo en la absoluta oscuridad científica hasta que me topé con una libreta de espiral que contiene, al parecer, los manuscritos perdidos de la salud universal. El título es tan épico como una película de gladiadores: "CONTRA LA OBESIDAD". Agárrense, porque las revelaciones que vienen a continuación van a dejar a la comunidad médica en el paro.

La dieta: Un concepto revolucionario. Según este texto vanguardista, si quieres perder peso, deberías "reducir el consumo de calorías". ¡Brillante! ¿Cómo no se nos había ocurrido antes? Yo pensaba que la solución era inyectarse mayonesa en las venas mientras dormía, pero este papelito me dice que un nutricionista podría ayudar. Menos mal que lo aclaran, porque yo iba a preguntarle a mi carnicero sobre el déficit calórico.

Además, sugieren comer frutas y verduras. Es un concepto arriesgado, casi experimental. ¿Quién iba a imaginar que una manzana es mejor que un donut procesado con grasas trans? Es una propuesta valiente, casi antisistema.

El agua y el sueño: Magia ancestral. El texto dice que hay que beber agua para "eliminar toxinas". Por fin alguien le da un uso al agua más allá de ducharme o hervir la pasta. Y ojo a esto: "Dormir de 7 a 8 horas". Claro que sí. En un mundo donde trabajamos diez horas, tenemos dos de trayecto y el estrés nos carcome, dormir ocho horas es tan sencillo como decidir ser millonario. Solo hay que quererlo, ¿verdad?. 

El ejercicio y el "estrés". La libreta nos invita a hacer 30 minutos de actividad física, como "bailar". Me imagino a todo el mundo con problemas de peso marcándose un zapateado en la oficina para regular las hormonas del apetito. Y si el estrés te agobia por no poder cumplir con esta lista de perfección, no sufras: "haz yoga". Porque nada soluciona una crisis económica o un problema metabólico complejo como ponerte en postura de loto y decir "Ommm".

Este texto es la prueba de que nos encanta imprimir obviedades en papel de buena calidad. Es un recordatorio fascinante de que, según la sabiduría de bolsillo, la obesidad es básicamente un rompecabezas de tres piezas que nadie había sabido encajar hasta hoy:
Come menos.
Muévete más.
No estés estresado (por favor).

Gracias, libreta de espiral. Mañana mismo voy a bailar 30 minutos mientras bebo agua y miro fijamente una lechuga. 

El éxito está asegurado.

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