¡Oh, sorpresa! Resulta que la solidaridad no era solo un hashtag
¡Hola a todos/as! Bienvenidos una vez más a este rincón del internet donde nos gusta analizar la realidad con una pizca de sal (y un poco de limón, para que no amargue).
Hoy me he despertado con una noticia de esas que te reconcilian con el género humano, o al menos con la logística internacional.
Resulta que mi UGT ha decidido reafirmar su solidaridad con el pueblo cubano participando en un convoy de ayuda humanitaria. Sí, habéis leído bien. Mientras el resto del mundo se dedica a tuitear indignación desde el sofá, hay quien se mancha las manos cargando contenedores.
Aquí os dejo mi humilde opinión (cargada de "cariño" habitual) sobre este asunto.
Es increíble, de verdad. Yo pensaba que la solidaridad en el siglo XXI consistía básicamente en ponerse un filtro en la foto de perfil o compartir un post con música triste.
Pero no, llega mi UGT y nos recuerda que, a veces, para ayudar a la gente hay que enviar cosas materiales. Qué concepto tan retro, ¿verdad?...
Por qué esto es "terrible" (guiño, guiño):
Logística real: en lugar de enviar "buenas vibras" por fibra óptica, envían leche en polvo, material sanitario y equipos de limpieza. ¿Cómo se atreven a ser tan prácticos?.
Compromiso histórico: llevan décadas con esto. ¡Qué falta de originalidad! Podrían haber buscado una causa más trendy que no lleve 60 años bajo un bloqueo, pero no, ahí siguen.
Solidaridad de clase: dicen que lo hacen por los trabajadores y las trabajadoras cubanas. Qué manía esta de recordar que la clase obrera no tiene fronteras. ¡Con lo cómodo que es el nacionalismo de salón!.
El "Convoy de la Esperanza" (o cómo hacer que un contenedor sea sexy). Participar en el Convoy "Cocinando Esperanza" no es moco de pavo. Estamos hablando de un esfuerzo coordinado para paliar los efectos de los últimos huracanes y, por supuesto, de ese bloqueo que, según dicen algunos iluminados, "no existe" (debe ser un efecto óptico, como los espejismos en el desierto).
Nota para escépticos/as: sí, enviar ayuda a un país que sufre carencias extremas es bueno. No, no es una maniobra de distracción alienígena. Es, simplemente, humanidad básica.
Lo que de verdad me fastidia...
Lo que más me molesta de todo esto es que me obligan a ser positivo. Yo, que venía preparado para criticar la inacción de las instituciones, me encuentro con que mi UGT se pone el mono de trabajo y se une al MESC (Movimiento Estatal de Solidaridad con Cuba) para llenar barcos.
Es una faena, porque ahora tengo que admitir que:
La unión hace la fuerza (frase trillada, pero real como la vida misma).
Cuba no está sola, aunque algunos se empeñen en apagarle la luz (literal y metafóricamente).
Conclusión: menos discursos y más contenedores. En fin, bromas aparte, da gusto ver que todavía queda gente que entiende que la política internacional no es solo firmar manifiestos en hoteles de cinco estrellas, sino también asegurar que un hospital en La Habana tenga lo mínimo para funcionar.
Bravo por mi UGT y por todos/as los que se han rascado el bolsillo y el lomo para que este convoy sea una realidad. A los demás, nos queda el consuelo de seguir criticando desde aquí, aunque hoy, sinceramente, me lo han puesto muy difícil.
¿Y tú? ¿Ya has enviado tu caja de leche en polvo o vas a seguir esperando a que la solidaridad se descargue por App Store?
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