Madrid: entre el "Gladiador" de la libertad y la hidra que todo lo compra

¡Qué suerte tenemos los madrileños! Mientras el resto del mundo se pierde en aburridos debates sobre la ética de los fondos de inversión, aquí en la capital hemos decidido que el futuro no se escribe con renglones torcidos, sino con los tentáculos bien rectos de Apollo Global Management. 

Gracias a la incansable agenda neoyorquina de nuestra presidenta, Isabel Díaz Ayuso, Madrid ya no solo es el rompeolas de las Españas, sino el patio de recreo favorito de la "hidra financiera" más entrañable del mercado.

No hay nada como un viaje a Nueva York para volver con la maleta llena de libertad y, de paso, un par de acuerdos con John Zito. Ayuso, siempre tan comprometida con el pueblo judío y los centros de datos (dos conceptos que, como todos sabemos, van de la mano en cualquier manual de misticismo liberal), ha visto en Apollo al socio ideal. ¿Y por qué no? Si Apollo ya gestiona 700.000 millones de dólares, ¿qué son unos cuantos hospitales o redes de ciberseguridad en Madrid para ellos? Es pura calderilla democrática.

Del Metropolitano al Pentágono: Un porfolio con "chispa"...
Lo que más fascina de este nuevo aliado comercial es su envidiable capacidad de adaptación. Hay quien dice que la especialización es la clave del éxito, pero Apollo prefiere el "todo incluido".
¿Fútbol? Se quedan con el 55% del Atlético de Madrid. Ahora los sufridores colchoneros podrán decir, con orgullo, que su equipo comparte dueño con el ejército mercenario más grande del mundo, Constellis (antes conocida como la modesta y nada polémica Blackwater). Nada motiva más a un delantero que saber que el jefe tiene experiencia en invasiones en Irak y Afganistán.

¿Tenis? 880 millones por el Mutua Madrid Open. Porque la libertad también consiste en dar raquetazos bajo el mismo logo que financia la IA de Elon Musk.

¿Turismo de vanguardia? Si Donald Trump propone convertir la Franja de Gaza en un resort de lujo, ahí está el líder de Apollo, Mark Rowan, para olfatear el "potencial inversor". Es la visión de negocio que Madrid necesita: convertir el drama en dividendos.

Es cierto que los envidiosos y los "buscadores de datos" mencionan naderías del pasado. Que si el fondo nació de los "bonos basura" en los 80... bueno, ¿quién no ha tenido un inicio difícil? Que si el antiguo CEO, Leon Black, le mandaba propinas de 158 millones de dólares a Jeffrey Epstein... detalles sin importancia entre caballeros. 

Al fin y al cabo, en el Madrid de Ayuso, lo que importa es que el dinero fluya, aunque venga en aviones de Atlas Air cargaditos de "material de defensa" hacia Israel.

Madrid se está convirtiendo en un lugar fascinante. Un enclave tecnológico donde tus datos médicos, tu equipo de fútbol y la seguridad de tu barrio pueden estar gestionados por la misma gente que decide el destino de una guerra en el otro lado del globo.

Gracias a la visión de Ayuso, Madrid ya no es solo una ciudad; es un activo financiero de alta rentabilidad. 

Porque, al final del día, ¿qué es la libertad sino el derecho de un fondo de inversión estadounidense a comprarse tu ciudad entera mientras te tomas una caña en una terraza?

Comentarios

Entradas populares de este blog

Valentín González Prieto: hoy, en la supraconciencia, vuelve a cumplir años

Trazado arquitectónico para un campesino en el Oriente Eterno: el taller resiste, pero mis columnas se oxidan, Valen.

La invisibilidad de mi lucha. Más allá del "yo te veo muy bien".