La mercancía humana: el negocio detrás del deseo
Durante décadas, el debate sobre la prostitución se ha estancado en la falsa dicotomía entre la "libertad individual" y el "estigma moral". Sin embargo, Rosa Cobo, en su obra "La prostitución en el corazón del capitalismo", rompe este binarismo para presentarnos una realidad mucho más cruda y estructural: la prostitución no es un "oficio más", sino una de las columnas vertebrales de la economía neoliberal.
1. El Matrimonio entre Patriarcado y Capital.
La tesis central de Cobo es que el sistema actual ha logrado una alianza perfecta. Mientras el patriarcado asegura la idea de que los cuerpos de las mujeres están "disponibles", el capitalismo extremo convierte esa disponibilidad en una línea de producción masiva. Ya no hablamos de la "madame" de barrio, sino de macro-burdeles y redes transnacionales que cotizan (indirectamente) en la sombra de los PIB nacionales.
2. La Globalización de la Desigualdad.
Uno de los puntos más lúcidos del libro es cómo explica la feminización de la pobreza. La prostitución hoy se nutre de las fronteras: mujeres del Sur Global desplazadas por guerras o crisis económicas que terminan en los escaparates del Norte. Es, en palabras de la autora, un "proceso de colonización" sobre el cuerpo femenino.
"La prostitución es la cara B del capitalismo: donde el mercado no encuentra recursos naturales que explotar, convierte el cuerpo humano en el recurso mismo."
3. El Consumo como "Derecho"
Cobo lanza una crítica mordaz a la cultura del consumo. En una sociedad donde se nos dice que podemos comprar cualquier experiencia, el sexo se ha despojado de su humanidad para convertirse en un bien de consumo rápido. Esta "mercantilización del deseo" invisibiliza la violencia estructural y la coacción económica que, en la inmensa mayoría de los casos, precede al acto prostibulario.
La prostitución en el corazón del capitalismo no es solo un libro para feministas; es un mapa imprescindible para cualquiera que quiera entender cómo funciona el dinero en el siglo XXI. Nos obliga a preguntarnos: ¿Es compatible una democracia real con la existencia de un mercado de cuerpos? La respuesta de Cobo es un "no" rotundo, argumentando que mientras el consentimiento sea algo que se pueda comprar, la igualdad seguirá siendo una quimera.
Es una lectura incómoda, necesaria y, sobre todo, profundamente política que nos invita a dejar de mirar el síntoma para empezar a tratar la enfermedad del sistema.
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