El urbanismo lisérgico de David Alfaro Simon: ¿Antenas o Mezcalina?
Vaya, preparen sus monóculos de pedantería y sus pañuelos de seda para secarse las lágrimas de incomprensión, porque estamos ante una pieza de David Alfaro Simon que redefine lo que significa "querer decir algo y acabar diciendo otra cosa muy distinta".
Aquí tienes una disección, con el bisturí bien afilado, de este viaje lisérgico por la arquitectura urbana y los dramas de terraza.
1. El Urbanismo Lisérgico: ¿Antenas o Mezcalina?
El poema arranca con una logística vecinal envidiable: plantan antenas y, de repente, los sótanos son bosques y los cimientos son copas de árboles. Es una imagen preciosa si ignoramos que suena a lo que le contarías a la policía después de que te encuentren lamiendo una pared en el metro.
"Tuvimos bosques de sótanos con cimientos como copas de arboleda".
Claro que sí. La física y la gravedad son conceptos burgueses de los que Alfaro Simon ha decidido emanciparse. El pobre portero, por su parte, está barriendo las "puertas del cielo". Esperemos que le paguen el plus por peligrosidad y altura, porque limpiar el rastro de las nubes no debe de entrar en el convenio colectivo.
2. El Salón de Belleza Celeste
Llegamos al momento cumbre: el poeta se dedica a cardar el cabello de las vecinas. Nada dice "épica lírica" como un tratamiento de peluquería en medio de una metáfora sobre el cielo.
Y mientras él juega a ser Llongueras en el Parnaso, los pájaros lloran. ¿Por qué lloran? Porque sus lágrimas engañan a las nubes haciéndoles creer que llueve. Es una carambola meteorológica que ni el hombre del tiempo de la televisión nacional podría prever. Es, sencillamente, el ciclo del agua más ineficiente de la historia de la literatura.
3. Pirotecnia de Anular y Fotos Mentales
Entramos en el terreno del drama de pareja con "esposas en el ático". Pero lo mejor viene ahora: cada vez que el autor se deja una anilla en el dedo, ¡pum!, "explosionan ciudades de fondo".
Interpretación A: Es una metáfora sobre el compromiso.
Interpretación B: El anillo es en realidad la anilla de una granada de mano y el poeta está cometiendo crímenes de guerra urbanos solo para que podamos sacar "fotos de memoria".
Un romántico, de los que ya no quedan (básicamente porque están todos en busca y captura).
4. Tejas con Libido y Despedidas de Altura
El final es el broche de oro al surrealismo inmobiliario. Las tejas creen ser adoquines y tienen "sueños húmedos" porque la amada va a dejar de pisarlas para caer "entre sus piernas". Pasamos de la metafísica aérea al fetichismo de los materiales de construcción en un abrir y cerrar de ojos. Las ferreterías deben de estar encantadas con esta publicidad.
Y para cerrar, el gran giro: ella se va porque le da vértigo que sus sueños se cumplan. Es la excusa perfecta. La próxima vez que no quieras pagar una cuenta o llamar a alguien, dile que te da "vértigo que tus sueños se cumplan y tengas que dejar de quererle". Es mucho más elegante que el "no eres tú, soy yo".
Veredicto Crítico
El texto es una mezcla fascinante entre un catálogo de IKEA escrito por Dalí y un manual de autoayuda para personas con miedo a las alturas. Alfaro Simon consigue que nos sintamos como el señor del primero: con vértigo. No por la altura, sino por la velocidad a la que se suceden metáforas que no se saludan entre ellas al cruzarse por el pasillo.
Calificación: 4/5 estrellas en TripAdvisor (La vista desde la terraza es espectacular, pero el anfitrión insiste en cardarte el pelo y hay riesgo de explosión de ciudades).
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