Madrid, 4 de julio: ¿Libertad, Igualdad y Fondos Buitre?


Parece que a la Comunidad de Madrid se le ha quedado pequeña la Dehesa de la Villa y ahora necesita expandir sus horizontes festivos hasta el Potomac. 

No contentos con el Dos de Mayo, ahora nos vestimos de barras y estrellas para celebrar los 250 años de la independencia de Estados Unidos. Porque claro, nada grita más "soberanía madrileña" que rendir pleitesía a un imperio que, últimamente, nos mira más como a un solar en oferta que como a un aliado.

Resulta fascinante la coherencia de Isabel Díaz Ayuso. Mientras el mundo observa con un escalofrío cómo Donald Trump calienta motores para convertir la diplomacia global en un ring de boxeo —amenazas comerciales a España incluidas—, aquí le ponemos la alfombra roja. 

Es un gesto de una generosidad conmovedora: rendimos homenaje a la nación que exporta los fondos de inversión que, con una eficiencia casi quirúrgica, están liberando a miles de madrileños de la pesada carga de tener una vivienda en propiedad.

Es el ciclo perfecto de la vida "libertaria":
El fondo buitre adquiere el bloque de viviendas.
El madrileño recibe el aviso de desahucio o la subida del 40%.
El Gobierno Regional organiza un despliegue de fuegos artificiales para celebrar la independencia de quienes compraron tu salón.

Hay que reconocerle a Ayuso un talento único para el equilibrismo retórico. Se nos llena la boca con la palabra "patria" cuando toca confrontar con el vecino de al lado, pero nos volvemos ciudadanos del mundo (o más bien, de Delaware) cuando se trata de agasajar al capital extranjero. 

Es un "patriotismo de conveniencia" o, como dirían en inglés para que se entienda en la recepción oficial, un auténtico sell-out.

Mientras Trump amenaza con aranceles al aceite de oliva y al vino español, Madrid responde con perritos calientes y una sonrisa de agradecimiento. 

Es la diplomacia del vasallaje disfrazada de modernidad cosmopolita.
"La libertad no es poder elegir qué comer, sino saber quién es el dueño del plato. Y en Madrid, parece que el dueño habla inglés y vive en un rascacielos de la Quinta Avenida."

Seguramente el 4 de julio en Madrid será un éxito de Instagram. Habrá banderas, habrá luces y habrá muchas fotos de autoridades brindando por una libertad que, curiosamente, siempre favorece al que tiene la chequera más grande.

Madrid ya no es solo la capital de España; es el escaparate de lujo para fondos que no pagan impuestos aquí, pero que ahora tienen una fiesta pagada por todos nosotros. ¡Feliz independencia, América! 

Gracias por todo, y sobre todo, gracias por dejarnos las migajas de nuestros propios barrios.

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