SOBRE ACCION CLIMATICA Y DERIVADOS. 22jun2022
22 DE
JUNIO DE 2022 DÍA MUNDIAL DE ACCIÓN CLIMÁTICA EN LOS CENTROS DE TRABAJO
El proceso de recuperación europeo iniciado tras la pandemia, traducido en la aprobación de los Planes de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) que contemplan como eje central la transición ecológica, está siendo atravesado por la irrupción de numerosas contingencias. Entre ellas, la decisión de la UE de prescindir cuanto antes de los combustibles fósiles rusos.
Esta situación, que entraña múltiples dificultades, puede suponer también la oportunidad para afrontar de una vez por todas los cambios que necesita el modelo productivo en España para avanzar hacia uno más sostenible y energéticamente más eficiente; apostando al mismo tiempo por la transición justa y los empleos de calidad.
Para cumplir con el objetivo de la UE que compromete a los países a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 55% de aquí a 2030, así como a alcanzar la neutralidad climática en 2050; se debe involucrar a empresas y sindicatos en la elaboración de propuestas para lograr la descarbonización de nuestra economía.
El último plan aprobado por la UE en este sentido, el Plan REPowerEU, enfatiza en esta aceleración de las medidas a tomar, dando impulso a las energías renovables a través del aumento del objetivo principal para 2030 del 40% al 45% en el marco del paquete de medidas del Fitfor55. Una serie de propuestas que, encaminadas en la dirección correcta, abren la posibilidad de aumentar la oferta de empleos verdes y de calidad.
A pesar de que los informes científicos avalan la situación de emergencia climática en la que se encuentra el planeta, también recogen la existencia de un margen de actuación. El último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC), en su reciente estudio del Grupo de Trabajo III, encargado de evaluar las medidas de mitigación, subraya que, aunque en el periodo 2010-2019 las emisiones de gases de efecto invernadero se situaron en los niveles más altos de la historia de la humanidad, el ritmo de aumento ha disminuido.
Dentro de este margen de actuación, es necesario que los sindicatos estemos en el centro de la acción ambiental y climática; millones de trabajos se encuentran afectados por el impacto del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación.
En este sentido, en FeSMC-UGT apoyamos la convocatoria de la Confederación Sindical Internacional (CSI) del Día Mundial de Acción Climática en los Centros de Trabajo, el próximo 22 de junio, que se centra en sensibilizar a empresarios y a personas trabajadoras de la necesidad de adaptar los centros de trabajo a las consecuencias del cambio climático, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y evaluar los impactos de las empresas en el medio ambiente y la biodiversidad.
A través
de este día, hacemos campaña en UGT para liderar y conseguir que todos los
empleos sean verdes y decentes y también para lograr un compromiso mundial en
favor de la transición justa. Es esencial impulsar y situar en el debate la
importancia de adaptar las empresas hacia otro modelo de producción más
sostenible, que sea garantía de estabilidad y de futuro para las personas
trabajadoras.
Soy consciente de que cuando en nuestro entorno se oye el término liderazgo hay una tendencia a pensar en clave económica y empresarial. Como si esto del liderazgo medioambiental nos fuera ajeno. Y no es así. De entrada, la UGT se define por su incesante labor para organizar [a los trabajadores y las trabajadoras][1]. ¿Qué es la labor de organizar a los trabajadores y trabajadoras para la defensa y promoción de sus intereses sociopolíticos, económicos, profesionales, sociales y culturales sino una labor de liderazgo? Una labor de liderazgo medioambiental se ejercita desde el comité de empresa o la sección sindical hasta la mesa tripartita de concertación social. Una labor de liderazgo que ejercen desde nuestros delegados y delegadas de la empresa más pequeña, hasta nuestro Secretario General Confederal.
Porque
a nivel internacional, la CSI viene demandando año tras año en las Conferencias
de las Naciones Unidas sobre el cambio climático (COP) que aumenten la ambición
en los objetivos de reducción de emisiones, porque con los comprometidos
actualmente ni siquiera se llegará a mantener el aumento de la temperatura
media por debajo de los 2ºC. Los niveles de ambición, por un lado, tienen que
alinearse con las conclusiones de los informes científicos y no con las
demandas de los sectores empresariales que basan su actividad en los
combustibles fósiles y, por otro, tienen que ir acompañados de medidas de
transición justa que proporcionen alternativas reales a las personas
trabajadoras y territorios que se vean negativamente afectados.
Coincidiendo con el Día Mundial de Acción Climática en los Centros de Trabajo, desde UGT estamos lanzando un llamamiento dirigido a las administraciones públicas españolas y a las empresarias y empresarios para que lideren el impulso a una transición ecológica justa en nuestro país.
No soy ducho en materia boxística. Nunca he sido capaz de imaginar el interés de aprender a dar guantazos. No obstante, conozco que en ese deporte hay una técnica de entrenamiento denominada el boxeo con sombras. Parece ser que en esa disciplina es muy útil. Desde luego no lo es para un debate sensato y racional medioambiental. Para un debate productivo. No es útil reducir a caricatura las opiniones ajenas, generar un espantajo, para poder hacer creer que se tienen razones, que se tiene razón. Un debate en esos términos es totalmente infecundo. No me interesa ese tipo de camino en la defensa del medio ambiente.
Y
es que no podemos permitirnos el lujo de pretender que nuestra actuación en
defensa del medio ambiente, no esté regida por una reflexión seria, por los
principios éticos, por el conocimiento. El conocimiento hay que trabajarlo día
a día. Porque como dice el refrán, también en el conocimiento, “El que guarda, halla”.
Y
de guardar se trata.
Guardar
en nuestro ámbito quiere decir procurar recursos y materiales para poner a
disposición de todos los sectores la defensa del medio ambiente. Y por ello
creemos que para realizar una defensa eficaz debemos contar con instrumentos
transversales. Especialmente para los más necesitados.
Son
recursos materiales y, sobre todo, humanos que no son susceptibles de ser
improvisados. Que no se puede, que no se debe, ir a buscar fuera de nuestra
organización. No. Aquí mucho más que en otros ámbitos, la externalización para
defender el medio ambiente no es una alternativa válida.
Desde FeSMC-UGT demandamos al gobierno que:
• Acelere y refuerce los procesos de los convenios de transición justa en las zonas donde ha habido cierres de instalaciones energéticas.
•
Desarrolle cuanto
antes planes de transición ecológica con medidas de transición justa para
sectores que necesitan una urgente descarbonización o que se van a ver
afectados por los impactos del cambio climático, como el turismo, el
transporte, la industria o la agricultura, tal como prevé el gobierno en la
Estrategia de Transición Justa.
• Promueva acuerdos tripartitos con las empresarias y
los empresarios y una regulación para desarrollar, entre otros temas:
ü La participación sindical en las cuestiones
medioambientales de las empresas, recogiendo por ley la figura de los delegados
o delegadas de medio ambiente.
ü Planes de movilidad sostenible en las empresas de más
de 100 trabajadores, que reduzcan el uso del automóvil y fomenten modos más
seguros y sostenibles como el transporte público.
Porque,
el gobierno ante situación tan trascendental, debiera seguir la recomendación
de rodearse de personas de buen juicio con la libertad de decir la verdad, que sigue
siendo un buen consejo para el ejercicio del liderazgo. Se sea príncipe
renacentista, político socialdemócrata, o persona con responsabilidades en el
ámbito sindical. La recomendación comporta un modo de ejercer el liderazgo medioambiental
que no solo tendrá como consecuencia la confortabilidad en la tarea de todos
los concernidos en los distintos niveles de actividad, sino también la mayor
eficacia en el ejercicio de las tareas que se tienen encomendadas.
Porque,
como dice Maquiavelo, la primera cualidad que deben tener los recursos humanos,
los colaboradores, es la del buen juicio. Buen juicio que es necesario dejar
que se manifieste de manera libre.
Pero
el buen juicio medioambiental que un país como el nuestro precisa, no es un
buen juicio genérico, abstracto. No es el sentido común que tanto reclamaba
determinado líder político. Nuestro buen juicio deber estar orientado por
quienes somos, por aquello que justifica nuestra existencia. Nuestro buen
juicio tiene como premisa que somos parte de una relación dialéctica con la
sociedad.
Son
muchos los ejemplos en la historia de personajes cuyo principal error ha sido
no disponer del buen juicio de rodearse de personas capaces. Capaces, sí.
Aunque no capaces de todo. Porque la capacidad debe estar dirigida por la ética
medioambiental. De otro modo la capacidad se manifiesta como el caballo
desbocado que todo se lo permite, que a todo cree tener derecho, que no tiene
otro límite que sus propias necesidades y apetencias.
Es
ahí donde, en mi opinión, se manifiesta el adecuado liderazgo político
medioambiental. En la fijación de objetivos, de las líneas de actuación que
deben regir la obtención del fin concreto. Del establecimiento de lo aceptable
y de lo inaceptable dentro del ámbito en el que se actúa. El líder o lideresa
debe estar atento/a a escuchar y por eso precisa de un entorno de hombres y
mujeres sinceras que le digan la verdad, para, a partir de estos mensajes,
realizar su propio proceso de reflexión que culminará en la formulación de
objetivos y políticas claras en defensa del medio ambiente.
Y,
por si fuera cierto que “los ciudadanos
corrientes son tan responsables de estas patologías como los dirigentes y los
ricos”, quizás no sería malo que cada uno en nuestro ámbito nos ocupáramos
de combatir tanto sectarismo medioambiental como desigualdades con la
naturaleza.
Eso
y tener presente todos, en nuestro mayor o menor ámbito de ejercicio del
liderazgo, aquello que dicen le recordaba un siervo a los generales de la
antigua Roma cuando celebraban un triunfo por las calles de la ciudad: ¡Mira tras de ti! Recuerda que eres un
hombre[2].
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